Este martes 3 de marzo tiene la particularidad de ser una jornada en la que la energía será la protagonista; dado que la combinación de día y mes favorece a la concreción de intenciones y deseos.
Desde el costado astrológico y esotérico, existe la creencia de que en los momentos en que hay una coincidencia numerológica entre el día y el mes, se abre un portal energético específico, donde las energías se elevan y se logra una mayor conexión, por lo que resulta importante enfocarse en los objetivos y deseos personales.
En este punto cobra más relevancia el hecho de manifestar explícitamente las intenciones individuales, con la finalidad de que esos deseos se hagan realidad en el corto plazo.
Según la numerología, los portales energéticos se dan los días 1 de enero, 2 de febrero, 3 de marzo, 4 de abril, 5 de mayo, 6 de junio, 7 de julio, 8 de agosto, 9 de septiembre, 10 de octubre, 11 de noviembre y 12 de diciembre.
En estas fechas existe la creencia de que se intensifica la conexión entre la dimensión espiritual y la terrenal, lo que las convierte en ventanas temporales en donde las emociones, los pensamientos y los deseos se amplifican.
El número 3 simboliza la Trinidad y la unión entre cuerpo, mente y espíritu.
Este número encierra la creatividad, la autoexpresión y la conexión con la mente superior. También está asociado con la alegría, la inspiración y la capacidad de atraer abundancia.
Debido a que el número 3 está vinculado a la creatividad, es el momento oportuno para construir la vida que cada persona sueña, realizar una reflexión y un pensamiento interno consciente sobre los objetivos y la inteligencia emocional necesaria para llegar a ellos o sortear los obstáculos.
Este portal es ideal para trabajar en el equilibrio interno, sanar relaciones y conectar con el propósito de vida.
Para lograr la conexión con los deseos y objetivos más profundos es preciso alcanzar un momento de meditación. Para ello es necesario cumplir una serie de pasos sencillos:
Escribir los tres deseos que se quieren manifestar al universo.
Decir en voz alta cada deseo tres veces y con convicción.
Encender una vela y visualizar como si esas intenciones ya se hubiesen cumplido.
En un recipiente seguro, realizar la quema del papel y dejar que las cenizas se lleven la intención al universo.

