México cuenta hoy con las condiciones tecnológicas para dar un salto en inclusión financiera digital. El reto ya no radica en la infraestructura, sino en la coordinación, la confianza y una visión de largo plazo, afirmó Ángel Cabrera, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), durante su participación en el “Fintech Festival 2026”.
“La visión de la CNBV es construir un ecosistema de entidades nacidas digitalmente que genere valor donde hoy todavía predomina el efectivo”, señaló el funcionario ante representantes del sector.
En ese contexto, sostuvo que el país se encuentra en un momento propicio para replantear el marco regulatorio de la tecnología financiera, incluso mediante el impulso de lo que se ha denominado como “Ley Fintech 2.0”.
“La CNBV se encuentra lista para aportar su experiencia y conocimiento en el sector a efecto de conformar una propuesta de valor que contribuye a la consolidación de un sector estable, competitivo e incluyente”, señaló Cabrera.
Al referirse al universo regulado, detalló que actualmente operan 49 Instituciones de Fondos de Pago Electrónico y 25 de Financiamiento Colectivo en el país, además de diversas entidades en etapa preoperativa y en proceso de autorización.
“El objetivo del sector fintech no es replicar a la banca tradicional en versión móvil, sino ampliar la frontera de inclusión, es y ciencia y acceso ahí donde el sistema financiero tradicional aún no llega”, apuntó Cabrera.
En el mismo foro, Omar Mejía Castelazo, subgobernador del Banco de México (Banxico), señaló que, a siete años de la entrada en vigor de la Ley Fintech, el balance es positivo. Desde su perspectiva, el marco regulatorio ha contribuido a fortalecer la estabilidad del sistema y a generar condiciones que favorecen el ahorro y la inversión de largo plazo.
Fintech contribuyen con objetivo de Banxico
Además, Mejía Castelazo destacó el peso que ha ganado el sector fintech dentro del sistema de pagos y su alineación con los objetivos del Banco de México. Señaló que en el 2025, a través del Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), se realizaron más de 6,000 millones de operaciones por un monto superior a 600 billones de pesos, equivalente a 16 veces el Producto Interno Bruto de ese año.
En conjunto, 12 empresas fintech participan directamente en esta infraestructura y 18% de los pagos referidos fueron originados por instituciones financieras no bancarias.
“Lo que nos indica que las fintech no solo están compitiendo, sino que están integrándose a la estructura del sistema de pagos, generando sinergias significativas”, afirmó el subgobernador.
Mejía añadió que la innovación financiera, cuando opera bajo una regulación adecuada, es consistente con los objetivos que la ley asigna al banco central, particularmente la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda. Explicó que este mandato se cumple con mayor eficacia cuando las decisiones de política monetaria se transmiten de manera efectiva a intermediarios, empresas e individuos.
“En la medida en la que haya más personas y más empresas participando del sistema financiero, las decisiones que el banco central toma serán también más eficientes”, subrayó Mejía.
Por su parte, Felipe Vallejo, presidente de Fintech México, destacó que a más de una década de que el sector comenzó a consolidarse formalmente en el país, México se ha convertido en el segundo ecosistema fintech más grande de América Latina, con más de 1,000 empresas activas.
De acuerdo con cifras de la asociación, alrededor de 70 millones de personas utilizan actualmente servicios fintech en el país y una cuarta parte de esos usuarios nunca había tenido acceso previo a un servicio financiero.
Vallejo, quien ha encabezado la asociación durante los últimos tres años, sostuvo que el sector está alineado con la meta de cerrar brechas económicas, de género y geográficas mediante la expansión de servicios financieros digitales.
“Estamos alineados con la visión de llevar servicios financieros a donde antes no llegaban. Esa es una de las grandes misiones del sector. Nuestra infraestructura es un aliado natural del proceso de digitalización del país. Al impulsar los pagos digitales no solo modernizamos el comercio, también contribuimos a la inclusión y a la formalización”, señaló Vallejo.
