Ver un auto en llamas deja una idea inmediata en la cabeza, el seguro debe responder. Pero en México la respuesta casi nunca es igual para todos. La diferencia la marca el contrato y, sobre todo, el tipo de evento con el que la aseguradora clasifica el siniestro.
En los últimos días, varias compañías enviaron avisos internos a agentes del sector. El mensaje fue directo, según reporta La Jornada. No se pueden cotizar seguros de auto en entidades con riesgo alto, como Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero, Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit y Zacatecas, entre otras. Se cerraron operaciones por peligro, como pasa cuando llega un huracán.
Auto quemado.
El contexto fue una jornada violenta del domingo en más de veinte estados. Hubo reportes que ligaron esos hechos a un operativo contra Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación. El saldo incluyó vehículos y negocios incendiados, además de daños en calles y zonas comerciales.
Aquí aparece el punto clave. Cuando hay violencia social o disturbios, la etiqueta del siniestro cambia el resultado. Agentes explicaron que la reclamación puede pasar por caminos distintos, robo total, robo con violencia o daños materiales. La ruta correcta depende de cómo ocurrió todo y de qué cobertura contrató la persona.
Si un vehículo fue despojado con fuerza en medio de una protesta o de un disturbio, varias aseguradoras lo tratan como hurto. En ese caso, la reclamación puede avanzar por cobertura de robo, siempre que exista en la póliza y que no tenga exclusiones directas para ese tipo de hechos.
Si después del robo el auto terminó incendiado o recibió golpes, la historia cambia otra vez. La reclamación puede entrar por daños materiales, pero solo cuando esa cobertura aparece en el contrato y no existe una exclusión específica para el mismo evento social que causó el daño.
El problema de las letras chiquitas en tu póliza de seguro
Por eso el pago no será general. Algunas pólizas en el país excluyen cobertura por insurrección, terrorismo o disturbios civiles. Si esa cláusula está activa en el contrato, el seguro no aplica aunque el vehículo haya quedado calcinado o el negocio haya sufrido destrozos.
La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros sostuvo la misma línea. En vehículos, las pérdidas pueden reclamarse conforme a robo o daños materiales, según corresponda. En el sector empresarial, las pólizas solo operan cuando contemplan cobertura y se respetan condiciones contractuales. La AMIS también advirtió que, por el contexto de seguridad, algunas compañías pueden optar por ajustes a distancia.
El paso más importante no es discutir en redes. Es reportar el siniestro de forma formal ante la aseguradora, abrir expediente y presentar denuncias cuando apliquen. También conviene revisar la cláusula de exclusiones con el agente, sin suposiciones. La letra pequeña decide si la póliza protege o deja al cliente a la deriva justo cuando más lo necesita.

