El dictador norcoreano, Kim Jong-un, destacó los avances económicos de Corea del Norte al inaugurar el noveno Congreso del Partido de los Trabajadores, evento celebrado cada cinco años y que define la hoja de ruta para las políticas futuras y las capacidades de defensa del país.
Según informó la agencia estatal KCNA, en su discurso de apertura, Kim afirmó que sectores como la economía y la defensa experimentaron “éxitos notables, amplios y radicales” desde el último congreso celebrado en 2021.
En ese sentido, señaló que varias industrias clave “se liberaron de la obsolescencia prolongada y del estancamiento”, y comparó la situación actual con la de hace cinco años, cuando, según dijo, las condiciones eran tan difíciles que apenas podían mantener la existencia nacional.
Según las palabras de Kim, Corea del Norte “había superado sus peores dificultades” desde el último congreso en 2021 y el país está por ingresar ahora en una nueva etapa de “optimismo y confianza en el futuro”.
La economía del régimen norcoreano, que sufrió en 2020 una contracción del PIB del 4,5% según estimaciones del Banco Central surcoreano, mostró señales de recuperación en los últimos años. El ente emisor estima un crecimiento del 3,1% en 2023 y del 3,7% en 2024.
“Hoy nuestro Partido se enfrenta a la difícil y urgente tarea histórica de impulsar la construcción económica y el nivel de vida del pueblo y transformar todos los ámbitos de la vida estatal y social lo antes posible”, declaró Kim el jueves, según medios estatales.
Además, evitó mencionar explícitamente a Estados Unidos o Corea del Sur en su intervención, lo que deja abierta la incógnita sobre la dirección de la política exterior norcoreana en medio del acercamiento a Rusia y China. En cambio, los partidos gobernantes de China y Rusia, aliados históricos de Corea del Norte, enviaron mensajes amistosos para conmemorar el inicio del congreso norcoreano.
Por otra parte, destacó el “derrotismo profundamente arraigado” y la “inmadurez en la capacidad de liderazgo” que obstaculizan el trabajo del partido, una señal de posibles represalias contra funcionarios que han incumplido las expectativas del régimen.
Alrededor de 5.000 miembros del partido asistieron al inicio del Congreso, que en la edición anterior se extendió durante ocho días y concluyó con la decisión de fortalecer las capacidades nucleares del país.
En las semanas previas, Kim reiteró la intención de ampliar la fuerza del Ejército, aunque sin precisar detalles sobre nuevas capacidades militares.
En el Congreso de 2021, Pyongyang anunció proyectos como el desarrollo de submarinos de propulsión nuclear, misiles balísticos intercontinentales (ICBM) de combustible sólido y satélites espía. Entre estos avances destaca el ICBM Hwasong-20, el misil balístico intercontinental más potente del país, diseñado para portar múltiples ojivas nucleares, cuya prueba aún está pendiente.
Al igual que en ediciones anteriores, se prevé que el Congreso concluya con un desfile militar para exhibir el poderío armamentístico norcoreano. Otro foco internacional de atención será la posible aparición de la hija de Kim, Kim Ju-ae, de aproximadamente 13 años, luego de que el servicio de inteligencia surcoreano sugiriera que podría haber sido “designada internamente como sucesora” de su padre.
La diplomacia entre Pyongyang y Washington permanece estancada desde 2019, tras el fracaso de la cumbre entre Kim y el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, debido a desacuerdos sobre las sanciones impuestas al programa nuclear norcoreano.
Desde el inicio del segundo mandato de Trump, el gobierno de Kim ha rechazado las ofertas de diálogo de Estados Unidos y exige que Washington retire primero su exigencia de desnuclearización como condición previa para cualquier negociación.
Corea del Norte también suspendió casi todas las conversaciones y la cooperación con Corea del Sur tras el desencuentro entre Kim y Trump. Las relaciones entre ambos países se deterioraron notablemente en los últimos años, luego de que Kim abandonara el objetivo tradicional de la reunificación pacífica y declarara un sistema hostil de “dos Estados” en la península coreana. Según expertos, esta nueva postura podría quedar institucionalizada en la constitución del Partido de los Trabajadores durante el congreso en curso.
(Con información de Associated Press y AFP)


