El sindicato La Fraternidad activa un “plan de lucha” el próximo jueves ante el rechazo de la propuesta económica de las empresas del sector. La organización gremial paralizará el servicio ferroviario en todo el país tras considerar insuficiente el ofrecimiento para la recomposición de los haberes, e interrumpe la circulación de las formaciones de pasajeros y de carga durante una jornada completa. Los trabajadores denuncian un retraso salarial frente a la inflación y señalan fallas críticas en la seguridad del sistema.
El gremio de los maquinistas determinó que la protesta se extienda por un plazo de 24 horas exactas. Los servicios retoman su cronograma habitual recién a partir del viernes, una decisión administrativa del sindicato que garantiza la paralización total de las tareas durante todo el día jueves.
La conducción de La Fraternidad adoptó esta resolución tras una reunión paritaria con resultados negativos. El sindicato comunicó mediante un escrito oficial que “frente a la burda oferta para la recomposición de los salarios de los conductores de trenes por parte de Trenes Argentinos y Belgrano Cargas S.A., el sindicato resolvió realizar un plan de lucha“.
La interrupción de los servicios alcanza a la totalidad de las operadoras que funcionan bajo la órbita estatal y privada. El gremio detalló que “no habrá servicios en las empresas Trenes Argentinos Pasajeros, Belgrano Cargas (Líneas: Belgrano, Urquiza y San Martín); Metrovías S.A. y Ferrovías SAC”. El impacto de la medida de fuerza abarca tanto a los trenes metropolitanos como a los ramales de larga distancia.
El transporte de mercaderías también sufre las consecuencias del plan de lucha en las líneas de carga. La inactividad de los conductores impide el movimiento de las formaciones en puntos estratégicos de la red ferroviaria nacional. Los usuarios del área metropolitana y del interior del país deben buscar alternativas de transporte debido a la cancelación total de los cronogramas vigentes.
El secretario general del sindicato, Omar Maturano, fundamentó la protesta en la pérdida del poder adquisitivo de los operarios y sostuvo que el Gobierno nacional interviene de manera negativa en las discusiones paritarias. En declaraciones a radio Splendid AM 990, el gremialista manifestó que las autoridades les “pisaron las paritarias”. El malestar en las bases responde a la brecha entre los aumentos otorgados y la evolución de los precios.
Maturano expresó su visión sobre la gestión de las empresas ferroviarias y la relación con el Poder Ejecutivo. “Hay falta de seguridad y desidia por parte del Gobierno hacia la empresa. No sé si será para bajarle el precio como hacen con todos. Además, a nosotros nos pisaron las paritarias y ellos te obligan a firmar lo que quieren y nosotros, como buenos boludos, para mantener la paz social, lo aceptamos y ya nos hinchamos los huevos”, manifestó el sindicalista. Según sus cifras, en un año los conductores perdieron el 50% del sueldo, o incluso el 60%.
El sindicato incluyó en su reclamo una advertencia sobre las condiciones técnicas de las vías y el material rodante. Maturano señaló que la falta de mantenimiento pone en riesgo la operación diaria y la integridad física de los trabajadores. El gremio vincula la desinversión actual con una posible intención de facilitar el ingreso de capitales privados al sistema.
El dirigente describió una situación crítica en los recorridos de carga y pasajeros: “todas las vías están mal” y que, por esa razón, las formaciones deben realizar los trayectos “a un kilómetro por hora”. Asimismo aseguró que los trenes de carga “descarrilan tres veces por día”.
La organización gremial no descarta profundizar las medidas si el Ministerio de Transporte y las empresas no presentan una oferta superadora. Maturano advirtió que, de no haber respuestas a sus reclamos salariales, realizarán un nuevo paro en marzo “cuando la gente vuelva a trabajar y los chicos a clases”.
El representante de los maquinistas vinculó el deterioro del servicio con un esquema de futuras concesiones. “Está todo roto, patas para arriba. Y los privados van a querer comprar los trenes, pero a un costo más barato porque no los están cuidando. Una concesión es más barata donde los interesados pongan las reglas y no las ponga el Gobierno”, concluyó Maturano.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.

