El inicio de la semana encuentra a Estados Unidos bajo la influencia de un patrón atmosférico complejo y persistente, marcado por aire ártico, sistemas frontales activos y nuevas tormentas invernales en desarrollo. Este lunes 2 de febrero se presenta como una jornada clave para la continuidad del frío extremo en el este del país norteamericano y el avance de nevadas en amplias regiones.
Durante las primeras horas de este lunes, gran parte del este de Estados Unidos permanecerá bajo una masa de aire ártico que dejará temperaturas inusualmente bajas incluso para esta época del año.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) informó que continúan vigentes advertencias por frío extremo y heladas en extensas zonas de Florida, el sur de Georgia y Alabama, sectores de las Carolinas y el sudeste de Louisiana.
Se trata de una situación poco frecuente, ya que el enfriamiento durante el fin de semana fue tan intenso que, en algunos momentos, el Estado Soleado registró valores más bajos que regiones tradicionalmente frías como Montana en pleno invierno.
El fenómeno está vinculado al desplazamiento de un poderoso ciclón invernal que recientemente descargó más de 12 pulgadas (30 centímetros) de nieve pesada en áreas cercanas a la costa de Carolina del Norte, un evento considerado excepcional por los meteorólogos.
Aunque este sistema ya se alejó, el aire polar aún domina el panorama, al mantener temperaturas por debajo de lo normal para comienzos de febrero, especialmente en la península de Florida. De acuerdo con el NWS, se espera una tendencia gradual de moderación térmica hacia el martes, aunque el alivio será limitado y no inmediato.
Mientras el este de EE.UU. seguirá bajo el frío, una serie de sistemas conocidos como “Alberta clippers” avanzará desde Canadá y afectará a amplias zonas del norte, desde Illinois hasta Nueva York. Esto generará nevadas ligeras en la región de los Grandes Lagos durante el lunes, además de episodios intermitentes de nieve y mezcla invernal en las Planicies del Norte a lo largo de los próximos días.
Según el NWS, el ingreso de un nuevo frente ártico el martes reforzará el descenso térmico desde los Grandes Lagos hacia el valle del Ohio, al extender la influencia del aire frío hasta el miércoles por la mañana.
En contraste, las Planicies del Norte podrían experimentar temperaturas por encima del promedio estacional gracias a cielos más despejados y vientos descendentes, un ejemplo del fuerte contraste que caracterizará este patrón atmosférico.
Por su parte, AccuWeather advirtió que otra tormenta invernal se organizará y podría dejar una franja de nieve desde el centro hasta la costa este. Este nuevo sistema aprovechará el aire frío ya instalado y avanzará desde el oeste de Tennessee hacia la costa de Virginia entre el martes y el miércoles.
A diferencia de tormentas anteriores, no se espera que se intensifique rápidamente, lo que limitaría los acumulados, aunque la nieve será extensa.
Las previsiones indican una cobertura amplia de nieve ligera desde el sur de Illinois y el este de Missouri hasta Virginia, Maryland y Delaware. En regiones como el sur de Indiana, el sur de Ohio, Kentucky y Virginia Occidental, podrían registrarse varias pulgadas de nieve, mientras que ciudades como Washington D.C. o Baltimore tendrían acumulaciones cercanas a una pulgada durante la noche del martes y la madrugada del miércoles.
Fox Weather indicó que la persistencia del frío extremo está relacionada con una alteración del vórtice polar, asociada a un evento de calentamiento súbito en la estratósfera.
Este proceso debilita los vientos que normalmente confinan el aire frío cerca del Polo Norte, lo que permite que masas árticas se desplacen con mayor frecuencia hacia el este de Estados Unidos.
Los especialistas de Fox Weather sostuvieron que febrero presentará temperaturas por debajo del promedio en amplias áreas que van desde los Grandes Lagos hasta el noreste y el sudeste.
De mantenerse este escenario, la combinación de un enero inusualmente frío y este patrón atmosférico podría derivar en uno de los inviernos más crudos de los últimos años para millones de personas.

