El año pasado cerró con 650.325 motos 0 km comercializadas, lo que representó un crecimiento del 33% frente al período anterior, según informó la División Motovehículos de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara). Dentro de ese total, el segmento que más empujó las ventas fue el de las motos de hasta 200 cc, que concentró cerca del 87% del mercado.
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De acuerdo con especialistas del sector, una parte importante de esas unidades fue adquirida por personas que nunca antes habían manejado una moto y que encontraron en este tipo de vehículos una alternativa de movilidad más accesible o incluso una herramienta de trabajo.
En ese sentido, el Departamento de Honda Safety le explicó a LA NACION una serie de recomendaciones a modo de guía para quienes quieran rendir el examen de moto por primera vez.
Uno de los primeros pasos, antes de subirse a una moto y de pensar en el examen, es enfocarse en la teoría. En esa instancia se aprenden las distintas partes del vehículo y su funcionamiento, además de la importancia de realizar una inspección preventiva previa para comprobar el estado general de la moto. A esto se suma la necesidad de que quien aspire a obtener la licencia utilice casco y elementos de protección adecuados, y practique siempre en un entorno seguro, explicó Almendra Murillo, instructora de manejo de Honda Safety.
“Una vez arriba de la moto, en la práctica hay que comenzar a ganar confianza, adquirir conocimiento técnico y familiarizarse con los comandos básicos, como el embrague, el freno, el acelerador y los cambios, para entender cómo responde la moto”, agregó.
También resulta necesario aprender los ejercicios básicos, como el zigzag entre conos, el frenado controlado y los giros cerrados. A su vez, desde Safety, por ejemplo, explican que aprender con motos de baja cilindrada, como puede ser una Navi 110 o una Wave 110, pueden facilitar el aprendizaje al no contar con embrague.
Ahora bien, con la cabeza puesta en el examen, se debe rendir tanto la instancia teórica como la práctica. Para el teórico, es fundamental estudiar el manual de la jurisdicción en la que se rinde, mientras que para el práctico se aconseja tener en cuenta algunas cuestiones clave.
En primer lugar, rendir con la misma moto con la que se practicaron los ejercicios, ya que cambiar de unidad puede generar errores por falta de costumbre, señalaron.
Además, la moto debe estar en buenas condiciones mecánicas para evitar inconvenientes adicionales y contar con toda la documentación correspondiente, incluida la Verificación Técnica Vehicular (VTV), en caso de ser necesaria.
“Es importante controlar los nervios: sirve inhalar profundo antes de iniciar y soltar el aire para evitar tensiones, concentrándose en cada movimiento. También hay que mirar siempre hacia donde se quiere ir y no hacia los obstáculos, como pueden ser los conos”, explicó.
La suavidad en los movimientos también favorece un mejor desempeño, junto con el cumplimiento de todas las normas: respetar los giros, los límites de velocidad y mantener el equilibrio en todo momento.
Por último, pero para nada menos importante, sirve y mucho practicar el examen que van a evaluar, por eso es mejor si se conocen los ejercicios requeridos en la jurisdicción donde se rinde.

