El Gobierno avanzó con una reforma clave en el sistema de licencias aeronáuticas que apunta a modificar de manera estructural el funcionamiento de la actividad aérea en la Argentina.
A través de la Resolución 75/2026, publicada en el Boletín Oficial, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) aprobó un nuevo marco normativo para la designación y actuación de Examinadores de Conocimientos y de Vuelo, con el objetivo explícito de reducir la burocracia, acortar los plazos y descomprimir un sistema que venía mostrando cuellos de botella crecientes.
La norma introduce un cambio central: los exámenes necesarios para obtener licencias y habilitaciones ya no dependerán exclusivamente de inspectores del organismo, sino que podrán ser tomados por examinadores autorizados que actuarán como autoridad delegada de la ANAC.
Se trata de una figura prevista en la Parte 61 de las Regulaciones Argentinas de Aviación Civil, pero que ahora queda reglamentada con procedimientos específicos y un esquema operativo más flexible.
Según detalla el comunicado oficial del Ministerio de Desregulación, a cargo de Federico Sturzenegger, este nuevo esquema “permite que los exámenes no dependan exclusivamente de inspectores del organismo, sino que ahora estarán en manos de examinadores autorizados (inspectores privados), brindando mayor flexibilidad operativa y reduciendo los tiempos de espera para pilotos y postulantes”.
El impacto no es menor en un sector donde las demoras para rendir pruebas de pericia y verificaciones de competencia se habían convertido en un freno para el crecimiento de la actividad.
La reforma apunta, además, a redefinir el rol del Estado dentro del sistema aeronáutico. Al delegar la toma de exámenes, la ANAC busca liberar recursos internos para concentrarse en su función esencial: la supervisión, el control posterior y la seguridad operacional.
En esa línea, el documento subraya que el nuevo esquema “descomprime el sistema y permite que más personas accedan rápidamente a habilitaciones”, sin resignar estándares de idoneidad ni control por parte de la autoridad aeronáutica
Otro de los ejes destacados de la resolución es su impacto federal. La habilitación de examinadores radicados en distintas provincias permitirá que los exámenes se realicen en el lugar de residencia o en zonas cercanas a los interesados, reduciendo costos de traslado y facilitando el acceso a las evaluaciones.
En la práctica, esto implica un cambio relevante para pilotos del interior del país, que hasta ahora debían viajar largas distancias para completar trámites obligatorios.
Desde el Gobierno vinculan la medida con un proceso más amplio de desregulación y modernización del sector. “El crecimiento récord de la aviación en la Argentina exige un sistema regulatorio ágil y moderno”, sostuvo el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Y agregó: “Con la Resolución 75/2026 damos un paso clave al transformar el proceso de otorgamiento de licencias aeronáuticas, delegando en examinadores de vuelo una función que antes generaba demoras innecesarias”
El funcionario remarcó que el nuevo esquema permite “reducir tiempos, descomprimir la burocracia y alinear a la Argentina con estándares internacionales, sin resignar control ni seguridad operacional”.
En ese sentido, el comunicado también destaca que el modelo se encuentra alineado con prácticas internacionales y con esquemas utilizados en otros ámbitos del sector aéreo, lo que busca dar previsibilidad y acelerar la expansión de la actividad.
Como parte de la implementación, la resolución aprueba además el Curso Básico de Examinadores y establece procedimientos claros tanto para la designación de estos profesionales como para la tramitación de los exámenes. El objetivo, según la ANAC, es garantizar que el nuevo sistema opere bajo criterios homogéneos, con reglas definidas y bajo supervisión permanente de la autoridad aeronáutica.

