El referente del Movimiento Derecho al Futuro se notaba frustrado. Es que todavía no entendía por qué motivo su jefe político, Axel Kicillof, había llamado y se reunió con Juan Patricio Mussi, el hijo del ex intendente de Berazategui fallecido hace poco más de un mes, el reconocido por todo el peronismo Juan José.
Si bien su hijo lo reemplazó por un período hace una década, luego la relación entre ambos se rompió. Tanto que Patricio no fue al velorio de su padre. Quien lo reemplazó ahora es Juan Carlos Balor, ex secretario de Obras Públicas e histórico primer concejal en las listas que siempre encabezaba el fallecido jefe político de la localidad.
Balor no recibió aún el llamado del gobernador, algo que en estos momentos termina transformándose en enojo y malestar político porque al hijo de su antecesor lo apoyó directamente Cristina Fernández de Kirchner, quien ya le habló para darle su apoyo de cara al 2027. ¿Competirá contra Balor? El “viejo” Mussi fue uno de los que adhirió al cambio que proponía el gobernador.
“Así es imposible”, se siguió quejando quien pretende que Kicillof no solo sea candidato, sino que se transforme en presidente de la Nación. La inquietud de este referente es el reflejo de la gran mayoría de los intendentes que lo apoyan. Ya empezó enero y no hubo ninguna apertura de gabinete para contener y ampliar el proyecto que continúa especulando sobre qué sucederá con sus “primos” de La Cámpora.
Máximo Kirchner y los suyos no sólo están organizados, sino que también convencidos. No necesitan de nadie para trazar su ruta de acción. Saben que su presencia en Fuerza Patria es indispensable. Hasta nuevo aviso, como, por ejemplo, que se genere una nueva conformación parecida a lo que fue el Frente Renovador, ¿Por qué?
Porque esa línea política, La Cámpora, tiene poder de daño. Demasiado para la fragilidad que el peronismo kirchnerista renovador expone en la actualidad. Si lo quisieran, Facundo Tignanelli, Mayra Mendoza y compañía armarían listas completas de candidatos en los 135 municipios e, inclusive, para reemplazar a Kicillof en la gobernación.
El jefe provincial tendría, hoy por hoy, dos candidatos in péctore. Gabriel Katopodis es uno. Julio Alak, el otro. Pero todos, inclusive ahora el massismo, estarían trabajando para activar nuevamente las reelecciones de los intendentes y legisladores provinciales, proyecto que fracasó el año pasado por la interna oficialista y algunas bajas de votos que esperaban de parte de opositores amigables.
¿Por qué necesitan de las reelecciones? Porque, tal cual alertaba Cristina Fernández de Kirchner, ningún proyecto político provincial puede tener un progreso nacional sin la tracción de las fuerzas territoriales.
Pero si no hubiera habido una votación desdoblada en septiembre, difícilmente el gobierno habría entrado en el pánico que ingresó. Al fin y al cabo, el resultado final en la Provincia terminó en un empate técnico.
Estas discusiones no se resolvieron aún. ¿Era conveniente desdoblar? ¿Por culpa de esto la expresidenta fue condenada? ¿La elección bonaerense actuó como primera vuelta de la de octubre? Hay respuestas que cada uno utiliza para conseguir mayores argumentos para facturarle al otro. Y eso también repercute en todos los demás ámbitos, como el partidario, el legislativo y el propio gobierno provincial.
Este viernes se juntarán los representantes del peronismo provincial en la sede nacional de la calle Matheu en la Ciudad Autónoma. Esta es la segunda reunión en tres semanas. La anterior fue en Malvinas Argentinas, en la que se debatieron formalidades vinculadas con la interna y se produjo una nueva distribución en la interna del poder.
Si bien la Junta Electoral se modificó y se incorporaron referentes del Movimiento Derecho al Futuro, hasta ahora no se definió cuántos nuevos afiliados podrán participar con respecto del padrón que rige desde hace más de cuatro años.
En cuanto a las tensiones que trascienden, sobresalen los temas relacionados con la Legislatura bonaerense. El Senado, que preside Verónica Magario, no se abrirá hasta mediados de febrero. El problema principal no solo es que La Cámpora pretende coadministrar la caja de la Cámara, que siempre fue de uso exclusivo de la vicegobernadora. El otro problema es que Fuerza Patria aún no definió quién será el vicepresidente de la Cámara ni el jefe de su propio bloque.
Sergio Berni y Mario Isihii disputan por ser el segundo de Magario. Y Gustavo Sooz, exsenador, oriundo de Merlo, es quien pretende llegar a coconducir la plata del Senado. Ayelén Durán, propuesta por Andrés “El Cuervo” Larroque, es la que prefiere Kicillof para ocupar esa tan codiciada viceprimera.
Cuando se discuten las reelecciones, hasta La Libertad Avanza participa de la posibilidad de votar esta ley. Es que las huestes de Sebastián Pareja pretenden que, con ese proyecto altamente discutible, también se apruebe la instauración de la Boleta Única en Papel, que para los libertarios es la kriptonita de los aparatos políticos.
“A diferencia de lo que muchos suponen, estos tipos han realizado un curso acelerado de pragmatismo. Se pegaron un cagazo bárbaro en septiembre y ahora empiezan hacer las cosas de otra manera”, le dijo a El Cronista alguien que ha sabido sufrir y gozar todo este proceso libertario.
Si bien los antecedentes demuestran que “Javier Milei no dobla en las curvas”, y que “todos están convencidos que el plan económico mostrará éxito más pronto que tarde”, también varios empiezan a advertir que “esta es una carrera entre dos autos. En uno está la llegada de los resultados y en el otro la crisis de empleo y consumo. Del que llegue más rápido dependerá la continuidad o no del plan reeleccionista de Milei”.
Hasta ahora el gobierno se movió detrás del discurso que eran onerosas e inservibles. Sin embargo, son muchas las voces que dicen que debido al “pragmatismo” observado en los últimos tiempos puede haber un cambio sobre este dogma preexistente sobre las primarias.
Los gobernadores dialoguistas, la mayoría con reelecciones posibles, ahora están observando que no han vuelto a ser amenazados por los libertarios provinciales. Si se mantiene esa “paz”, quizás el gobierno también consiga llegar al segundo mandato sin tanto armado que lo ponga ante una relación más que incómoda con quienes quieren ayudarlo.


