La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela y la captura del presidente Nicolás Maduro elevan el nivel de tensión geopolítica en el hemisferio y anticipan una revisión del T-MEC marcada por presiones políticas y de seguridad que complicarán la posición negociadora de México frente a Washington, de acuerdo con expertos.
El uso de fuerza militar estadounidense fuera de su territorio, justificado bajo el combate al narcotráfico y al denominado “narcoterrorismo”, confirma que la agenda comercial de EU ya no se negocia de manera aislada, sino vinculada de forma directa con consideraciones de seguridad nacional, soberanía y control regional, dijeron.
Para Diego Marroquín Bitar, investigador del Woodrow Wilson Center, el escenario que se abre para México es particularmente delicado. “Asegurar la extensión del T-MEC sin subordinar los intereses nacionales a los de los EU. Hemos establecido que esto no será una revisión rutinaria. Para México y Canadá por igual, será una renegociación difícil y altamente política”.
El especialista subrayó que el precedente venezolano no es menor para México, especialmente en un contexto de creciente retórica electoral en EU. “Disuadir cualquier acción cinética unilateral en territorio mexicano (‘botas en tierra’). Este riesgo es real y podría intensificarse a medida que EU se acerque a sus elecciones de mitad de mandato”.
Las operaciones estadounidenses en Venezuela iniciaron a finales de agosto de 2025 y siguieron hasta el 3 de enero de 2026 con la captura de Maduro. “Las operaciones estadounidenses son un recordatorio contundente de que el comercio, la seguridad y la geopolítica están profundamente entrelazados”, afirmó Marroquín Bitar.
En este contexto, la revisión del T-MEC en 2026 pondrá a prueba la capacidad de México y Canadá para sostener una negociación comercial sin concesiones que comprometan su soberanía, en un entorno donde EU buscará extender su lógica de seguridad a los acuerdos económicos.
“El margen de error es extremadamente estrecho y las demandas de EU serán significativas”, concluyó el investigador.
Por su parte, Alexander Robey, de Allianz Global Investors, señaló que el accionar de Washington tendrá efectos más amplios sobre América Latina.
“Ahora la intervención directa en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro. Ya sea que lo llames América Primero o la doctrina ‘Donroe’, los intereses de EU parecen destinados a moldear la narrativa del mercado en América Latina este año”, sostuvo.
En este contexto, el experto explicó que los inversionistas siguen de cerca los efectos políticos y económicos derivados de este giro geopolítico.
“Estamos atentos a los posibles impactos políticos de elecciones clave en Colombia y Brasil, así como a la revisión de la T-MEC para México”, indicó Robey, al tiempo que advirtió que “la incertidumbre en torno a los próximos meses sigue siendo muy alta”.
En un reporte, UBS Global Research advirtió que la intervención militar de Estados Unidos en Venezuela podría tener un impacto limitado de corto plazo en los principales mercados financieros latinoamericanos, sin embargo, en México y Colombia podría repuntar la volatilidad, “específicamente en el caso de México, EU podría usar la amenaza de una intervención más directa como palanca en las próximas negociaciones del T-MEC”.
Explicó que el peso mexicano y el colombiano se presentan como monedas caras en sus modelos (con ganancias de 7 por ciento y 8 por ciento respectivamente), con dislocaciones también significativas en relación con las normas históricas.
El banco de inversión también señaló que la intervención militar de EU en Venezuela también podría servir de advertencia a países como Colombia y México, donde hay una gran presencia de cárteles de la droga. Trump advirtió al presidente colombiano, Gustavo Petro, que se cuidara tras el arresto de Maduro, y declaró en una entrevista con Fox que “habrá que hacer algo con respecto a México”.
Según el reporte, se ven implicaciones inmediatas limitadas para los activos locales en los principales mercados (Brasil, México, Chile, Colombia, Perú y Argentina). Sin embargo, los acontecimientos del pasado fin de semana podrían impulsar a los inversores a revalorizar ciertos escenarios de riesgo extremo que se habían desvanecido, y a analizar con mayor detenimiento las vulnerabilidades de cada país. “México y Colombia son los dos mercados donde es más probable que esta reevaluación se materialice, y donde creemos que la volatilidad podría repuntar”, reiteró.
