El Gobierno de Ucrania confirmó que recibió USD 584 millones en ayuda militar mediante compras de armamento a Estados Unidos.
Este respaldo, agradecido públicamente por el presidente Volodimir Zelensky, involucra contribuciones de Reino Unido, Noruega, Países Bajos, Suecia, Islandia y Letonia.
La suma corresponde al mecanismo denominado Lista de Requisitos Prioritarios para Ucrania (PURL) implementado el verano pasado.
Sin embargo, Zelensky advirtió que la ayuda recibida resulta insuficiente para mantener el esfuerzo bélico durante 2026 y subrayó en redes sociales que Ucrania requerirá USD 15.000 millones en asistencia militar para sostener la defensa activa en el frente.
El lanzamiento del PURL por parte de la OTAN se produjo tras negociaciones que incluyeron la participación de Alemania y la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
El contexto diplomático internacional se centró en las negociaciones trilaterales en Ginebra entre representantes de Rusia, Ucrania y Estados Unidos concluyeron sin resultados concretos tras dos jornadas calificadas de difíciles.
El jefe negociador ruso, Vladimir Medinski, comunicó que la tercera ronda terminó sin acuerdos sustantivos y que se prevé una próxima reunión, sin fecha ni lugar definidos.
Por el lado ucraniano, Rustem Umiérov reconoció avances parciales y explicó que “es un trabajo complejo, que requiere un alineamiento entre todas las partes y tiempo suficiente”, con el objetivo de alcanzar “una paz justa y duradera”.
Zelensky señaló que persisten obstáculos sobre el futuro de los territorios ocupados en el este y el estatus de la central nuclear de Zaporizhzhia, bajo control ruso.
Además, afirmó: “Podemos ver que se ha avanzado en algunos aspectos, pero por ahora las posiciones difieren, porque las negociaciones no fueron fáciles”.
En paralelo, la situación en el terreno se mantuvo marcada por combates intensos y ataques aéreos. Antes del inicio de las negociaciones en Ginebra, las autoridades ucranianas denunciaron que Rusia lanzó 29 misiles y 396 drones durante la noche, con saldo de cuatro fallecidos y decenas de miles de personas sin electricidad en el sur del país.
Posteriormente, el Estado Mayor ucraniano reportó otros 28 misiles y 109 bombas aéreas guiadas a lo largo de la jornada.
La situación humanitaria sigue siendo crítica: las hostilidades han provocado cientos de miles de muertos, millones de desplazados y vastas zonas devastadas en el este y sur del país.
La Misión de Observación de los Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ucrania reportó que, desde el inicio de la invasión rusa el 24 de febrero de 2022, más de 15.000 personas murieron y más de 41.000 resultaron heridas como consecuencia directa del conflicto.
El informe, replicado por medios ucranianos, detalla que al menos 15.172 civiles perdieron la vida, incluidos 766 niños y 41.378 personas sufrieron heridas, entre ellas 2.540 menores, reflejando el impacto humano sostenido de la ofensiva ordenada por Vladimir Putin.
(Con información de Europa Press y AFP)


