El presidente de Israel, Isaac Herzog, calificó como “aterrador y preocupante” el aumento del antisemitismo en Australia, en la antesala de su visita a Melbourne, donde se prevén protestas masivas contra su presencia.
En declaraciones al programa Sunrise de Channel Seven, el mandatario reconoció la existencia de incidentes y movilizaciones, pero aseguró haber encontrado un país “diferente al que se describía”, destacando la presencia de una mayoría silenciosa que respeta a la comunidad judía y busca el diálogo con Israel.
Durante su visita oficial de cuatro días, Herzog mantuvo reuniones en Camberra con el primer ministro Anthony Albanese y calificó de “muy emotiva” la experiencia, especialmente tras el ataque terrorista en Bondi Beach, Sídney, contra un acto de la comunidad judía local en diciembre pasado.
El presidente israelí afirmó que llevó a Australia un “mensaje de buena voluntad” y que su objetivo es “fortalecer y consolar a la comunidad judía”. En ese sentido, expresó su deseo de que la situación “se relaje” tras unos encuentros que calificó de “muy productivos” con Albanese y otros líderes políticos.
De manera paralela, la Policía del estado de Victoria anunció un importante operativo de seguridad, ante la previsión de más de 5.000 manifestantes en el distrito financiero de Melbourne. Las autoridades recibieron poderes adicionales bajo la legislación antiterrorista, que les permiten solicitar identificaciones, registrar personas y vehículos, y establecer perímetros de seguridad en los lugares visitados por Herzog.
El lunes, una protesta similar en Sídney reunió a unas 10.000 personas y terminó con enfrentamientos con la policía y 27 detenidos, según cifras de la organización del evento.
Dentro de la rueda de eventos a los que asistió junto a Albanese, Herzog participó el martes en una ceremonia en Sídney en homenaje a las víctimas del atentado. El acto, celebrado en la sinagoga de Chabad de Bondi, tuvo lugar durante el segundo día de la visita oficial del mandatario irsaelí a Australia, invitado por Albanese tras el ataque que dejó 16 personas fallecidas, incluido uno de los autores.
Durante el evento, Herzog condenó el atentado calificándolo de “acto espeluznante de odio ciego, odio a los judíos, odio a los valores australianos”, y afirmó que “simplemente no tiene cabida en este país”. El presidente israelí definió como “héroes” a las 15 víctimas que murieron durante la celebración de Janucá, atacadas por dos hombres —un padre y su hijo—, a quienes la policía vincula con inspiración en el Estado Islámico.
La visita de Herzog a Australia generó protestas pro-palestinas en varias ciudades. El martes, los actos de protesta continuaron en Sídney con varios centenares de personas que denunciaron la “brutalidad” policial.
Herzog agradeció a Albanese las acciones adoptadas contra el antisemitismo tras el ataque, como la creación de una comisión independiente para investigar la actuación de las autoridades.
Por su parte, Albanese recalcó que los atacantes actuaron “contra los valores fundamentales de la democracia” australiana. Ambos mandatarios tienen previsto compartir una cena de trabajo en Sídney este martes.
(Con información de EFE)


