En su último informe del segundo semestre de 2025, el Órgano Interno de Control de la Fiscalía General de la República reportó que en la dependencia prevaleció la opacidad en los altos volúmenes de decomisos e incineración de drogas.
Señala que, entre las “situaciones críticas encontradas hasta el 8 de agosto” de ese año, de al menos 294 eventos de quema de narcóticos no había estadísticas, reportes diarios de su destrucción, o había inconsistencias e irregularidades y no existía verificación de equipos y herramientas utilizadas en condiciones óptimas.
Destaca que en al menos ocho casos se desconoce el destino final de 5 millones 545 mil 276 unidades de fentanilo y que “no había protocolos de investigación ni manuales de procedimiento y se carecía de sistema informáticos de control de expedientes” sobre denuncias de carácter administrativo.
El reporte, entregado al Poder Legislativo el 29 de enero, precisa, en su apartado de la Unidad de Verificación del Destino Final de Bienes Asegurados, que al 31 de diciembre de 2025 “se participó en 294 eventos a nivel nacional”.
Expone que, de estos eventos, 136 fueron de incineración de narcóticos en los que se destruyeron 71 mil 871 kilogramos; 130, de destrucción de objetos del delito, en los que se destruyeron 9 millones 342 mil 638 piezas; 20 eventos de disposición final de sustancias nocivas y precursores químicos, equivalentes a 193 mil 976 litros, y ocho eventos de destino final de fentanilo, en los que se destruyeron por incineración 5 millones 545 mil 276 unidades.
“Se han detectado oportunamente las inconsistencias e irregularidades durante los eventos verificados, lo que derivó en cuatro vistas, de las cuales tres fueron de tipo penal y una administrativa”, se anota en el documento.
El informe subraya que, en las “situaciones críticas encontradas al 8 de agosto” de 2025, se registró que “la norma que regula el proceso para el aseguramiento, custodia, identificación, conteo, pesaje y destrucción de estupefacientes y otras sustancias nocivas, data de 1994, por lo que está desactualizada”.
“No se informaba sobre volúmenes y tipo de narcóticos incinerados en las entidades con mayor actividad ni se contaba con información estadística para realizar los reportes; no se generaban reportes diarios ni alertas inmediatas sobre resultados y contingencias de los eventos de incineración”, se advierte.
Además, “no existía verificación sistemática de que los equipos y herramientas utilizados operaran en condiciones óptimas y verificadas”.


