La expresión In vino veritas aparece cada vez con más frecuencia en bares, vinotecas, etiquetas y objetos decorativos vinculados al mundo del vino. Aunque muchos la asocian de manera intuitiva con el acto de beber, su significado histórico y cultural va mucho más allá de una simple referencia al alcohol.
El origen de la frase se remonta al siglo I a.C. y suele atribuirse al escritor y militar romano Plinio el Viejo. En su forma completa, el proverbio latino dice In vino veritas, in aqua sanitas, que puede traducirse como “en el vino está la verdad, en el agua la salud”.
Según las civilizaciones antiguas, el vino tenía la capacidad de relajar las inhibiciones y hacer que las personas expresaran lo que realmente pensaban. Es así que esta bebida era llevada a los eventos más importantes para que los anfitriones pudieran conocer las intenciones y secretos de sus invitados.
Gran cantidad de historiadores a lo largo de los años dejaron sus teorías sobre esta práctica. Según el griego Heródoto, los persas solían debatir asuntos importantes después de haber bebido vino durante largo rato. Consideraban que en estado de ebriedad las decisiones eran más auténticas y honestas. Al día siguiente, ya sobrios, revisaban esas conclusiones para confirmarlas o descartarlas.
Algo similar describió el romano Tácito, quien escribió que los pueblos germánicos acostumbraban beber durante los consejos porque creían que, bajo los efectos del alcohol, nadie podía mentir. Para ellos, el vino funcionaba como un antídoto contra el engaño.
Más allá de su orígen epistemológico, en la actualidad, los expertos médicos creen que la forma en la que una persona se comporta en estado de ebridad habla de su personalidad real. Según explicó la Dra. Catherine Carney, psiquiatra de Delamere, en diálogo con la revista Glamour, cuando se consume alcohol “el cerebro funciona de forma diferente”, lo que influye en el comportamiento, los pensamientos, el estado de ánimo y el cuerpo. "El alcohol afecta a cada persona de forma diferente y no es raro que sus efectos influyan en los cambios de personalidad", analizó la especilista.
Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Missouri-Columbia (Estados Unidos) analizó a 374 hombres y mujeres para determinar como cambiaban sus personalidades bajos los efectos de esta sustancia. El resultado determinó que existen cuatro tipos de personas bien marcadas en el estado de embriaguez.


