Conoce el origen de este día que es más que compartir tamales y atole con nuestros conocidos.Conoce el origen de este día que es más que compartir tamales y atole con nuestros conocidos.

Día de la Candelaria: desde cuándo la celebramos

Cada 2 de febrero México celebra el Día de la Candelaria, una de las festividades religiosas y culturales más arraigadas del país. Para la Iglesia católica, esta jornada conmemora la Purificación de la Virgen María y la Presentación de Jesús en el Templo, recordando el rito que, según la Ley de Moisés, se realizaba cuarenta días después del nacimiento de un varón.  

Tradicionalmente, los fieles llevan cirios bendecidos en procesiones y misas que simbolizando la luz que purifica y guía al mundo. Esta celebración también se conoce como la fiesta de las velas o de las candelas, debido al papel central de la luz en los rituales.

Te puede interesar

  • El Economista

    Arte e Ideas

    Efemérides de febrero 2026: días festivos, celebraciones y fechas importantes del mes

  • El Economista

    Arte e Ideas

    Día internacional de la educación: situación actual y su futuro

  • El Economista

    Video

    Candelaria generará derrama de 1,800 millones a comercios

En el país, la festividad fue adoptada desde el siglo XVI y ha ido enriqueciéndose con elementos culturales locales que la distinguen de su origen europeo; incluso es considerada la segunda fiesta mariana más importante después del 12 de diciembre, día de la Virgen de Guadalupe, mientras que en comunidades tradicionales se mantiene el carácter religioso.

Historia y raíces

De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el Día de la Candelaria tiene sus antecedentes en rituales europeos de la luz que se practicaban a principios de febrero para dar la bienvenida a la primavera y asegurar la fertilidad de la tierra.

En España, la devoción a la Virgen de la Candelaria se fortaleció luego de su aparición en 1392 en Tenerife, y fue transmitida a América durante la colonización en el siglo XVI. En el territorio mexicano, conventos y órdenes religiosas adaptaron estas prácticas al contexto local, combinándolas con elementos indígenas y festividades prehispánicas, lo que dio lugar a una celebración única que entrelaza fe y tradición.

Uno de los elementos más emblemáticos de esta festividad es la figura del Niño Dios al que muchas familias visten y colocan en altares domésticos. Esta costumbre surgió en conventos femeninos durante el siglo XVIII, y con el tiempo se extendió al ámbito popular.

La tradición indica que aquellos que sacaron la figura del Niño Dios de la Rosca de Reyes, el 6 de enero, son los responsables de ofrecer tamales y atole en la Candelaria, lo que refuerza los lazos familiares y comunitarios al conectar ambas festividades.

Tradiciones y curiosidades

El Día de la Candelaria en México incluye una variedad de costumbres que reflejan la diversidad cultural del país:

  • Bendición de velas y figuras religiosas en iglesias y hogares.
  • Preparación y consumo de tamales y atole, asociados a la celebración.
  • Vestir al Niño Dios con ropas elaboradas, muchas veces diseñadas a mano.
  • Procesiones en las que los fieles portan cirios encendidos para simbolizar luz y purificación.
  • Conexión con la Rosca de Reyes, donde quien encontró la figura del Niño Dios debe organizar la celebración.
  • La festividad combina elementos que la hace única en cada región del país.
Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección service@support.mexc.com para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.