Con varios frentes fríos ya impactando al país y descensos marcados de temperatura durante madrugadas y noches, nuestro país atraviesa de lleno la temporada de frío, un periodo en el que aumentan las enfermedades respiratorias y también los riesgos dentro del hogar.
Autoridades de salud como la Secretaría de Salud, el IMSS y el ISSSTE han advertido que no solo el clima representa un peligro durante la temporada invernal, sino también ciertas prácticas cotidianas para “quitarse el frío”, las cuales pueden agravar problemas respiratorios o generar riesgos en casa, especialmente en niñas y niños, personas adultas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.
Estos son algunos de los errores más comunes que se deben evitar.
Uno de los fallos más frecuentes es abrigarse con una sola chamarra muy gruesa. Especialistas recomiendan el llamado “método de la cebolla”: usar varias capas de ropa para conservar mejor el calor y adaptarse a cambios de temperatura.
También es un error:
-No cubrir cabeza, manos, orejas y cuello
-Salir sin proteger boca y nariz
-Usar ropa ajustada o húmeda
-No cambiar a menores cuando sudan después de jugar
Entrar y salir constantemente de lugares con calefacción o aire acondicionado hacia la intemperie puede irritar vías respiratorias y facilitar infecciones.
Cubrir boca y nariz al salir ayuda a evitar que el aire frío entre directamente a los pulmones.
Cerrar ventanas por días para que “no entre el frío” impide la ventilación y favorece la acumulación de virus y contaminantes. Se recomienda ventilar la vivienda al menos dos veces al día durante algunos minutos.
Es uno de los errores más peligrosos de la temporada. Utilizar carbón, anafres, hornos o estufas de gas sin ventilación adecuada puede provocar intoxicación por monóxido de carbono, un gas imperceptible que puede ser mortal.
También se debe evitar:
-Dormir con calefactores encendidos
-Secar ropa sobre estufas
-Colocar aparatos de calor cerca de cortinas
En invierno también hay deshidratación. No beber líquidos afecta la regulación de la temperatura corporal y debilita las defensas.
Tomar medicamentos sin valoración médica puede complicar el diagnóstico y ocultar síntomas de enfermedades más graves. Ante fiebre o malestar persistente, lo indicado es acudir al médico.
Tocarse ojos, nariz y boca con manos sucias, no lavarse las manos y no limpiar superficies de uso común aumenta contagios respiratorios.
Niñas y niños menores de 5 años, personas adultas mayores, mujeres embarazadas y pacientes crónicos son más sensibles al frío. Exponerlos a bajas temperaturas o corrientes de aire puede tener consecuencias mayores.
Niebla, lluvia, hielo o aguanieve vuelven resbaladizas las vías. Conducir sin precaución o sin revisar el vehículo es otro error frecuente.
Pensar que “no hace tanto frío”
Incluso en ciudades donde no nieva, las madrugadas pueden registrar temperaturas suficientes para afectar la salud, sobre todo en zonas altas o con viento.
Lo que sí recomiendan las autoridades:
-Vacunarse contra influenza y COVID
-Usar varias capas de ropa
-Mantener ventilación adecuada en casa
-Beber líquidos y consumir frutas y verduras
-Cubrir boca y nariz al salir
-No exponerse por tiempo prolongado al aire frío
Estas recomendaciones forman parte de campañas de salud difundidas durante la temporada invernal para reducir enfermedades y accidentes asociados al frío.

